Esta no es la primera oportunidad que se recomienda que partes del Corán (Koran) fueron escritas por un extranjero. Se ve que el Corán tiene dentro información científica que no ha podido ser popular en la etapa de Mahoma (Mohammed) y que más adelante se probó que era precisa. Esto yace en un fuerte contraste con la ciencia bíblica, que por lo general demostró ser errónea. Pero el presente artículo no tiene relación con la ciencia. Se habla sencillamente de una exploración prolongada del misticismo medieval. De acuerdo con los cuentos criptografiados, a finales del siglo VI d. C. o más o menos, Elías el Profeta volvió dos ocasiones a la Tierra en su carroza, entregando a los eruditos judaicos en un desierto babilónico, primero el Libro de la Luz (poemas proféticos escritos en latín) y después el Libro de Abraham (resumen matemático de la construcción escrito en hebreo). Los escritos medievales insinúan que esos dos libros tuvieron un profundo encontronazo en el judaísmo: el Libro de la alabanza inexorable de Abraham del hebreo llevó a la resurrección del hebreo como lengua viva, y la posesión del Libro de Luz (la presencia radiante del exilio) reforzó la determinación judía contra la presión de transformarse al Islam o al cristianismo, en tanto que el contenido textual de este libro inspiró la migración de los místicos del Medio Oriente a De todos métodos, la moraleja de esta historia es que el acercamiento de Mahoma con el arcángel Gabriel puede que no haya sido un hecho aislado. Fuera de todo el mundo misterio del misticismo judío (Kabbalah) vienen advertencias de que cerca del tiempo de Mahoma los primeros místicos tuvieron encuentros semejantes con el profeta Elías en la cercana Babilonia. El profeta y el ángel fueron descritos como luminosos, y cada uno glorificaba al Señor con voz imperiosa. Hay más. El Libro de la Luz fue una obra maestra de la poesía latina, el Libro de Abraham ejemplificó la utilización de veintidós letras hebreas, y el Corán estableció estándares para la lengua árabe. Los tres han asombrado a los becarios por causas lingüísticas. Más allá de esto y otras consideraciones, el Corán relata de manera directa el Libro de Abraham, aunque hasta este preciso día los musulmanes parecen tener poca iniciativa de a qué libro tiene relación el Corán. La cita inicial del Libro de Abraham dice así:”A treinta y dos misteriosos caminos de inteligencia grabó (él/ella) grabó a Yah, Señor de las Legiones, Dios de Israel, Dios de la Vida, Rey de las Edades, Dios Todopoderoso, Constructor del Bien, Morando en las Alturas, Morando en la Eternidad, Santo sea Su Nombre, y cree (su) mundo con tres libros: escrito,”. Los místicos medievales identificaron de manera correcta la representación numérica como correspondiente al Libro de Abraham mismo, y de manera correcta identificaron la representación redactada como correspondiente al Libro de Luz (presentada redactada en el cielo por el arcángel Metatrón). Para la interpretación verbal, por otro lado, concluyeron que poseía que ser el Libro de Moisés, que en este momento se cree que fué dictado verbalmente a Moisés en el monte Sinaí. Pero eso tiene poco sentido. Moisés era bastante lejano en el tiempo para ser parte de la autoría singular de los tres libros. La interpretación verbal, entonces, debe ser el Corán, transmitido verbalmente a Mahoma en la Montaña de la Luz. Los párrafos anteriores conforman una síntesis de la información obtenida de incontables fuentes. Fueron muy consultados los ha-Bahir sefer, en especial los capítulos sobre las Proyectos del carro, y los escritos de Gershom Scholem, fundamentalmente las partes que mencionan a las Revelaciones de Elías (otro nombre del Libro de la Luz). Hasta entonces, una vívida especificación de la escena del desierto en Babilonia fue encontrada en una traducción al español del Comentario de Saadia Gaon sobre el Sefer Yetzirah (otro nombre del Libro de Abraham). En contraste con estas fuentes oscuras, la información acerca de Mahoma y los orígenes del Islam está extensamente utilizable en Internet. La literatura mística (incluyendo ediciones variedades del Libro de Abraham) es contradictoria sobre qué libro, el Libro de Luz o el Libro de Abraham, fue entregado en la primera descendencia de Elías y cuál en sí mismo