El budismo, con su enfoque efectivo en la alegría y armonía comunal en esta vida, tiene bastante que sugerir al planeta de los negocios de hoy, que comunmente está lleno de confusión y contrariedad. Mi propia definición actual de la costumbre budista, construida desde un estudio que busca hallar un hilo conductor habitual en 2.600 años de budismo global, es vivir en conciencia y equilibrio, dando permiso que el cariño y la inteligencia se muevan por medio de mí y toquen el padecimiento y la alegría de todo el mundo, manejando a la curación y a la propagación creativa. Cuando consulto y enseño en los negocios, no uso estas expresiones exactas. Acercamiento que bastante gente en los negocios desean y tienen la posibilidad de cultivar la conciencia y la estabilidad. Además, la multitud en los negocios quiere solucionar inconvenientes que son muy semejantes a remover el padecimiento. Al llevar a cabo esto juntos, cambiamos la manera en que vivimos nuestras vidas empresariales, y hacemos espacio para menos padecimiento y más alegría. Hay numerosas ideas simples en el budismo que son valiosas para los negocios. Es servible traducir estos términos extranjeros al lenguaje de los negocios: 1. Nuestro padecimiento (cuestiones, inconvenientes y conflictos de extendida data) importa. En el budismo, esto está agregado en la Primera Verdad Noble. 2. Tenemos la posibilidad de dejar de padecer. En el budismo, esta es la Tercera Verdad Noble. 3. Hay una relación entre nuestras actitudes y los resultados que conseguimos, tanto en relación a padecimiento como de resultados empresariales. En el budismo, esto se denomina karma. En términos occidentales, esto se denomina la ley de causa y efecto, y es una sección clave para hacer un diagnostico y solucionar inconvenientes. Si cambiamos la causa, el inconveniente (el sufrimiento) desaparece. 4. Ser conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones nos asiste a cambiarlos. Entonces sufrimos menos y conseguimos superiores resultados. En el budismo, este es el objetivo de la meditación y de la indagación en nosotros. Mi costumbre del budismo para los negocios me ha ayudado a hallar formas de comunicar estas ideas. Entre otras cosas, aquí hay algunas nociones empresariales recurrentes que abren la puerta a sitios de trabajo más sanos y eficaces Trabajo en grupo. La multitud puede estudiar a trabajar juntos, y eso es bueno para los resultados. El budismo tiene 2.600 años de vivencia en la construcción de ámbitos de conjunto estructurados y adaptados a la civilización local. El vocablo budista para estas comunidades es Sarigha. 2. Reducción del estrés. El exceso de tensión y íra en el sitio de trabajo crea inconvenientes para cada individuo y para toda la compañía, y hay cosas que tenemos la posibilidad de llevar a cabo sobre esto. El primer efecto bueno de la meditación es la relajación; el segundo es el saber de las fuentes del estrés, dando permiso el diagnóstico y la respuesta eficaz. 3. Efectividad personal y de conjunto. Esos que están dispuestos a cambiar para ser eficaces están más libres a ver su accionar. El budismo, especialmente la tradición Zen, tiene una extendida historia de trabajo grupo, definiendo inconvenientes y alcanzando misiones por medio del liderazgo efectivo y el trabajo en grupo. 4. Impedir un ámbito de trabajo hostil. Las leyes y regulaciones en este momento requieren que el ámbito de trabajo no sea hostil a las mujeres, minorías y otros conjuntos culturales. Aceptar un ámbito de trabajo hostil o discriminatorio se convirtió en algo muy caro para las compañias. Esto abre una puerta a que las compañias inviertan dinero en cambios de accionar. El budismo da un grupo de utilidades de desarrollo personal de 2.600 años de antigüedad. El enfoque primordial de estos entrenamientos es la conciencia de los efectos del accionar de uno sobre los otros. En términos budistas, ésta es dos prácticas centrales: la conciencia de nosotros y nuestra circunstancia, y la conciencia del karma. 5. Ética empresarial. Todos nos hemos visto damnificados por los alborotos empresariales que se hicieron evidentes en 2001. Las leyes modificaron, y la controversia de cómo cambiar la civilización empresarial es un tema candente en este momento. La costumbre budista es una utilidad para que la gente y los equipos hagan que el accionar ético sea real en la vida diaria y en el sitio de trabajo. Las compañias sufren y causan padecimiento. Estos son algunos ejemplos: Cuando un negocio que da valor a sus usuarios no trabaja bien, el provecho se pierde para los usuarios, empleados y dueños o inversionistas. Cuando un negocio está mal gestionado, la multitud no encuentra alegría en su trabajo. Y cuando un negocio está equivocado, yo