Otra explicación:”De entre esos cuya muerte es por tu mano, Dios”. ¿Quién es este? Este es Nabucodonosor. “De entre los que recibieron su parte en este planeta”. “Cuya parte está en esta vida”, oséa, esos que reciben su recompensa mientras todavía están vivos. “Y con tu tesoro escondido, repletas tu vientre”, dado que se enriquecieron de lo que robaron del tesoro del Templo. “Sus hijos están satisfechos”, oséa, Malvad-Merodach y Balshezzar. Y deja su abundancia a su descendencia “, un hijo que le fue dejado, hicisteis emperatriz sobre un reino que no era de el. ¿Quién era este? Este era Vashti. El midrash sigue en pié peleando con el tema sobre el cual estos rabinos y su generación se agonizaron: ¿Por qué observamos a los malvados vivir tan bien mientras sufrimos tan horriblemente? ¿Cómo lograron los judíos que sufrieron la devastación de Jerusalén y el Templo y después exiliarse en Babilonia, presenciar el ascenso de Vasti al trono como Reina y no preguntarse:”¿Cómo ha podido Dios aceptar que esto sucediera? ¿Cómo es viable que estas personas tengan la posibilidad de presenciar o inclusive creer que todo se encontraba guiado por la Mano de Dios? Este midrash nos está enseñando que lo que Mordechai y Esther lograron en la narración de Purim fue lograr a la multitud que se sentía dejada por Dios y volver a unirlos a Él. Vashti representaba no sólo el padecimiento, sino el sentido de que Dios había abandonado a su pueblo. Ester, que toma el sitio de Vasti, es con la capacidad de llevar a los judíos a alturas más altas que jamás antes bajo las peores situaciones. Los rabinos del midrash luchaban con estos mismos inconvenientes de abandono. Se enfocaron en esta historia para acordarse a su generación y a sí mismos, que no sólo era viable sostener una relación con Dios aun bajo estas horribles situaciones, sino que era viable llevar a cabo como Ester; lograr alturas más importantes que jamás antes. Biografía del autor: Aprende y revela las profecías divinas con el rabino Simcha Weinberg de la sagrada Torah, la ley judía, el misticismo, la Kabbalah y las profecías judías.

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