San Juan de la Cruz aseguró que todos los bienestares de todo el mundo son como migajas de la mesa de Dios. ¡Los santos tienen que estar experimentando algo verdaderamente extraordinario! De todos modos, comprender a Dios cara a cara en esta misma vida, no de forma diferente a como lo hacían los profetas de antaño, no sólo es viable, sino que se transforma en una búsqueda habitual inclusive para nosotros, pecadores de día tras días. Reforzar en las raíces de nuestra fe da una vivencia exclusiva, una vivencia que cuando se profundiza no posee parámetros, dado que nuestras almas se fusionan con Dios! El inconveniente es que no hubo normas exhaustivas que logren ser descifradas por la multitud habitual – todo se mantuvo en misterio. Eso es hasta ahora! Llevar la oración al próximo escenario significa arrimarse verdaderamente a Dios. Luego de sus oraciones regulares, siéntese apaciblemente en Su presencia con una cabeza tranquila. Téngalo en cabeza en todo instante a lo largo del día. Fíjate siempre en las cosas mundanas y en la multitud que te quitan la cabeza de Él. Considera cuánto tiempo duran las cosas y la multitud. Considere seriamente sus preferencias a la larga. Piensa acerca de lo ágil que sucede una vida entera. Determinarse a ir intensamente adentro y morar con Él todo el tiempo. Piensa en tu muerte día tras días para estar listo y no temerle. Ponte listo para dejar el planeta atrás psicológicamente.como con algún régimen, los pasos anteriores necesitan especialidad. Si eres con la capacidad de disciplinar, vas a ser con la capacidad de ofrecer enormes pasos hacia la unión real con Dios. Los libros que van a ser de asistencia son “El Ascenso del Monte Carmelo”, de San Juan de la Cruz; y “Castillo Interior”, de Santa Teresa de Ávila. Sin especialidad, nuestras vidas se arruinan. La especialidad infunde felicidad, aunque al principio no lo sienta de esta forma, y una cabeza indisciplinada incentiva la infelicidad, aunque al inicio tampoco lo sienta de esta forma. De acuerdo con la creencia cristiana, sólo poseemos esta corta vida para abrirnos sendero hacia el planeta siguiente. El tiempo es fundamental – pregúntele a algún persona más grande qué tan ágil pasa una vida entera – tan ágil como un relámpago. Y lo considerable, para todos los otros en el planeta, es que cuando alguien hace verdaderamente la unión con Dios, sus acciones entonces reflejan esa unión y el planeta a su vez se transforma en un espacio mejor. Entonces, estas prácticas particulares, aunque parecen egocéntricas, no lo son. Cuando uno llega a un convenio auténticamente con Dios, entonces ellos tienen el potencial de lograr a otros sin que sus egos se interpongan en el sendero, y entonces el alcanzarlos va a ser servible y no perjudicial. La vida es una ocasión hermosa para hallar a Dios. En lugar de únicamente confiar en una imagen de Dios o en un concepto de Dios, tenemos la posibilidad de llevar a cabo una conexión real con Él. ¿Qué es más relevante que esto? Biografía del autor: E. Raymond Rock de Fort Myers, Florida es cofundador y maestro primordial del Southwest Florida Insight Center, SouthwestFloridaInsightCenter.com Sus veintinueve años de vivencia en meditación lo llevaron por medio de 4 continentes, introduciendo dos escalas en Tailandia donde practicó en los remotos bosques del noreste como monje budista ordenado Theravada. Su libro, Un Año a la Ilustración (Career Press/New Page Books) en este momento se encuentra utilizable en las primordiales librerías y minoristas online. Visite AYearToEnlightenment.com

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