O.P.Obediencia y pobreza Los religiosos y religiosas son admirables en la consagración de sus vidas por el evangelio. Se “negaron” a sí mismos al dejar sus familias, posesiones y también sus sueños personales de gozar la vida. Llevaban sus cruces a lo largo de sus años de formación – sus luchas, crisis y cambios y hasta este instante aún “llevan sus cruces” con una sonrisa en los labios mientras hacen activamente los ministerios que abrazan. La vida que escogieron para vivir no es simple. Han sacrificado bastante y han intentado vivir fuera de sus zonas de confort. Lo que es más asombroso de ellos son los tres votos recurrentes que profesaron y que observan toda su historia con alegría. Ya he hecho una meditación sobre el voto de castidad. En esta ocasión voy a comunicar mis reflexiones sobre Obediencia y Pobreza. Sobre la obediencia… Es espectacularmente complicado de obedecer. Al acordarse mis vivencias, puedo mencionar que fuí un hijo muy desobediente a mis padres y un estudiante muy duro a mis profesores. Todo lo que sé es que mi razón para no obedecerlos es preferible comparada con sus propias causas. La más grande parte del tiempo, no quiero lo que me piden que lleve a cabo. Quiero llevar a cabo lo opuesto. Pude acordarse mi “traviesa” cuando nos hablaron del voto de obediencia. Una virtud que hallé en este voto es la virtud de la humildad. Uno jamás puede ser obediente (en el contexto religioso) sin al inicio pelear por ser humilde. Nuestro intelecto y entendimiento tienen la posibilidad de contradecir de manera significativa lo que se nos pide. Inclusive tenemos la posibilidad de argumentar que las tareas que se nos asignan son irracionales, completamente estúpidas y increíblemente inviábles de realizar. Estos pensamientos son en ocasiones producto del orgullo. La obediencia es parte de los votos emitidos por los religiosos. Este voto les facilita dar realmente toda su intención a Dios al ser obedientes a sus superiores; tomando las normas de los superiores como la intención de Dios para ellos. Este voto facilita a los profesos emular el ejemplo de la sumisión de Jesucristo a la intención del Padre. Este voto no limita y jamás quiere limitar la independencia, sino que más bien libera a la persona mayormente. En las muchas historias que he escuchado de los Hermanos, la que más me llama la atención es su “sí feliz” a su novedosa misión. Están contentos y motivados al aceptar su novedosa labor, asi sea una labor familiar o increíblemente “alienígena” para ellos. Saben aceptar con corazón gozoso por su fuerte deber con el Señor cuando garantizan obediencia. En la actualidad, estoy realizando lo destacado que puedo para vivir este voto, contenta de estar donde me asigna mi director,”estirándome” y saliendo de mis comodidades y obedeciendo de todo corazón por mi bien y el bien de mis hermanos en nuestra red social. Sobre la pobreza… Nadie quiere vivir en la pobreza. No es deseable. Sospecho que nadie sueña con ser pobre y padecer humillaciones y privaciones. Los alumnos estudian para tener una vida de calidad más adelante. La multitud trabaja para agradar sus pretenciones y deseos. todo el planeta trata de liberarse de la pobreza económica o financiera. Observamos una plétora de personas pobres en otras partes de Filipinas. Aunque no habitamos la pobreza, sentimos lo que ellos sienten y no tenemos la posibilidad de evadir ser compasivos y cariñosos con ellos, por eso iniciamos varios proyectos para calmar de alguna forma su padecimiento temporal. Observamos los efectos negativos de la pobreza, pero en nuestros tiempos modernos, aún hay personas que’ desean’ ser pobres – y ser pobres por el resto de sus vidas. Ellos son los hombres y mujeres de fe que valientemente respondieron a la llamada de Cristo de descuidarse de uno mismo por el bien del Reino de los Cielos. Algunos de ellos provenían de familias adineradas o de élite, en tanto que otros tienen un pasado medio. Todos ellos entregaron sus sueños para sí mismos y sus familias al continuar su llamado espiritual. Vivir en la pobreza facilita a los religiosos estar apartados de las cosas que pasan. Las cosas materiales no son malas; inclusive estas tienen la posibilidad de glorificar

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