La Sábana Santa divina de Jesús es un tema que ha recibido bastante enfrentamiento desde que la imagen, de lo que muchas personas considera ser Jesucristo, fue observada por primera oportunidad en 1898. Nuestra intención y nuestra fe estuvieron en guerra unos con otros desde su llegada. Varios críticos creían que el sudario era falso y fué falsificado, en tanto que otros creían que fue desarrollado por una fuente divina. Este artículo va a hablar sobre esta ropa sagrada y cómo peleamos con nosotros para hallar la realidad. Desde los primeros tiempos, se ve que el hombre fue testigo de un milagro cuando puso sus ojos en el hombre que ellos llamaron Jesucristo. Inclusive antes de que naciera, ya comenzamos a dudar de su llegada. Varios profetas habían predicho su venida, pero nosotros no creímos. Cuando llegó, algunos llegaron a ser presentes de su felicidad divina por medio de los milagros que llevó a cabo mientras vivió. Todavía los críticos primitivos aún no podían abarcar que un hombre pudiera hacer tales milagros. Todavía dudábamos de él, cuando nos mencionó que iba a fallecer, pero que resucitaría de entre los muertos en tres días. Desde el instante en que llegó, intentó enseñarnos en relación al amor y de creer. Para muchos de nosotros, su sola presencia nos logró creyentes, para otros, esto logró que se aferraran a sus inquietudes todavía más ferozmente. Fue esta duda la que nos logró crucificarlo sin misericordia. De esta forma como le hicimos esto, con su último aliento nos perdonó. El signo último de un hombre que es realmente parte de lo divino. Se ve que la intención del hombre siempre estuvo peleando con su fe. En este momento, se nos muestra prueba que ha resistido la prueba del tiempo que de hecho Jesucristo existió. La Sábana Santa de Jesús estuvo creando olas en la red social religiosa, la red social científica, con estudiosos e historiadores. Este es el sudario que se suponía que se utilizaba para envolver a Jesús cuando fue enterrado. Esta tela fue en teoría llevada por San Pedro, uno de los primeros apóstoles de Jesús, a Edesa, Turquía. Este sudario se perdió a lo largo de varios años y volvió a manifestarse en 944. Por medio de una secuencia de hechos, el sudario había caído en diferentes manos hasta que llegó a manos de la Familia Saboya en Turín, Italia. Ahí se mostró a lo largo de varios años hasta que un fotógrafo italiano, llamado Secondo Pia, recibió permiso para tomar fotos. Logró un asombroso hallazgo al ver los negativos del sudario. Lo que descubrió fue una imagen efectiva del hombre que fué torturado y crucificado. Aunque hemos redescubierto este aparato perdido que es testigo de la vida y muerte de Jesús, aún poseemos nuestras inquietudes sobre si el Hijo de Dios verdaderamente estaba o era un mito. Esta Sábana Santa de Jesús es prueba de que lo logró. Aún hay mucha información que se puede hallar sobre este tema, pero poner todo en un artículo causaría que su cabeza se hinchara. Más detalles va a ser presentada en otros artículos. Se ve que el hombre fué bastante capaz o bastante desinformado para aceptar la realidad de la vida y muerte de Jesús. En ocasiones es nuestra sabiduría o ignorancia lo que nos impide aceptar lo que es. Intentamos de seguir con nuestra vida con nuestros especiales y voluntades, pero en ocasiones, lo que requerimos llevar a cabo es una fe justa, abrir los ojos para ser presentes de la realidad. Biografía del autor: Visite la mortaja de Turín para las últimas novedades de más reciente hora.

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