Un grupo de mandala (o Dultson Kyilkhor en tibetano) es una utilidad utilizada por budistas, hindúes y jacinistas en sus ceremonias de ofrenda. El grupo de mandalas representa la cabeza y el cuerpo del Buda, y puede dar a los practicantes un enorme poder. La palabra sánscrita mandala significa “círculo”. Los conjuntos de mandalas se usan comunmente en el ritual de ofrenda del mandala. En este ritual, el practicante da el universo a los dioses. En la época modernos, un grupo de mandalas se usa además para la decoración por sus ricas características estéticas. El grupo de mandalas está compuesto por numerosas partes diferentes. El centro del mandala es un prominente pilar representativo del Monte Meru, que es una montaña sagrada oriental considerada el centro de todos los mundos. El Monte Meru tiene popularidad de tener 672.000 millas de altura y inspiró la creación de varios santuarios. Varios creen que el sistema del sol da un giro alrededor de la montaña, pero su localidad precisa queda por hallar. El monte Meru se detalla como de 4 lados, con cada lado de diferente color, lapislázuli, rubí, dorado o cristalino. El simbólico Monte Meru del grupo de mandalas está coronado con una parte de arriba ornamental. Cuando uno medita en un grupo de mandalas, pronunciará oraciones de sacrificio y ofrenda. La costumbre comienza comunmente con la recitación del mantra de cien sílabas de Vajrasattva mientras limpia la base. Después, el practicante podría agregar una gota de agua a la base, que simboliza su compasión. Cerca del poste central se sostiene un grupo de tres círculos concéntricos, sobre los cuales se tienen la posibilidad de ubicar ofrendas. El practicante colocará cada anillo mientras recita las oraciones que corresponden. Uno puede ver el Monte Meru durante su ofrenda, o imaginar al planeta Tierra como un verdadero Monte Meru en el centro del universo. Cada cubierta se llenará con ofrendas. Las ofrendas tienen la posibilidad de ser los mismos materiales en cada anillo, o diferentes para cada uno. Ejemplos de artículos recurrentes que se proponen son monedas, cuentas, joyas o arroz. Otros eligen por prestar artículos más únicos, como flores en polvo y hierbas. Se recomienda que uno debe prestar artículos que el practicante encuentra importantes, no lo que el envase, o Buda, encuentra apreciado. Cuanto más prominente sea el valor de las promociones, más grande va a ser el nivel de mérito que se obtendrá. Además, cuanto más alta sea la calidad de las visualizaciones a lo largo de la meditación, más grande va a ser el mérito. Cuando el grupo de mandalas está lleno, uno puede alzar toda la parte sobre su cabeza, simbolizando su intención de sacrificar la integridad de la presencia para contribuir a otros a lograr la iluminación. Por medio de este sacrificio, uno va a ganar inteligencia y mérito. En el final de la costumbre, uno debe ver las deidades benevolentes transformándose en una luz blanca y accediendo en el alma del practicante. La costumbre preliminar más sencillo llamada Dudjom Tersar Ngondro utiliza únicamente una cazuela de mandala, llena de ofrendas semejantes citadas previamente. El juego de mandalas además se puede usar en otras habilidades. Uno puede llevar a cabo una ofrenda a un maestro espiritual como una petición de guía, para enseñar un voto solemne, para el empoderamiento tántrico, o como un símbolo de gratitud en el final de una lección o ceremonia. Alternativamente, esos que buscan llevar a cabo una ofrenda pero no tienen un juego de mandala utilizable tienen la posibilidad de conformar el mudra de la mano del mandala, que se puede observar frecuentemente entre los monjes budistas. El mudra de la mano del mandala está compuesto por dedos que se entrelazan flojamente, manteniendo las palmas abiertas y viendo hacia arriba. Los juegos de mandala tienen la posibilidad de estar hechos de numerosos metales como cobre, latón, plata, oro o materiales de menor calidad.como con la mayor parte de los otros artículos religiosos, los conjuntos de mandala tienen la posibilidad de ser grabados en relieve o grabados con mantras y símbolos sánscritos o tibetanos. Los conjuntos de mandalas comunmente llevan las marcas de los ocho símbolos auspiciosos. Los tres anillos significan las Tres Joyas del Refugio, a entender, el Buda, el Dharma y la Sangha. Se sugiere que se purifique el mandala cada mes, o al menos una vez al año. Los juegos de ofrendas de mandala son un elemento básico en la vida de los budistas

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