¿Estás caminando con el ceño fruncido, agotado y compadeciéndote de las muchas decepciones de tu vida? ¿Por qué harías eso si sabes que ya has ganado las peleas en tu vida? Quizás todavía no te des cuenta, pero eres un ganador. Están programados para la victoria; ¡no importa cuán triste se vea su circunstancia en este momento! Si usted es católico, ¡entonces anímese a animar que el Victor está viviendo en usted! Ya ganó la guerra. El enemigo es derrotado. Satanás está dando vueltas como un león rugiente para comer desaforadamente. No es un león; sencillamente trabaja como tal para infundir estragos y temor. Pero no puede matarte. Jesús ha comprado el valor para que poseas vida eterna. Aun si pierdes todas tus posesiones como Job, Jesús vino a volver a poner y ser tu proveedor. “El ladrón no viene, sino para quitar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en grandes cantidades”. (Juan 10:10) Por eso, sé sabio con las tácticas del enemigo de tu alma. Va a seguir intentándolo y se ve que lo está logrando. Pero, ¡recuerda a Job! Insistió siempre en que fué un óptimo hombre y merecía algo mejor. Se concentraba en sus inconvenientes y en sí mismo. Al llevarlo a cabo, culpó a Dios por aceptar que su mal y la devastación de todas sus posesiones. Cuando comenzó a enfocarse en Dios y vio Su majestad, poder, magnificencia y compasión impactante, entonces Job tuvo ese tipo por ahora “aha, eureka”! Se transformó en una revelación que cambió toda su vida! Entonces exclamó con exuberancia:”Sé que tú puedes llevar a cabo todo, y que ningún pensamiento puede ser retenido de ti”. Desde ese instante, luego del arrepentimiento frente su Dios, que en este momento era muy real y personal para él, las situaciones de Job modificaron. Fue curado, bendecido con una exclusiva familia, y sus posesiones se multiplicaron luego de orar por la multitud que le había dado consejos equivocados. Medita en eso un instante. Quizás usted estuvo intentando encontrar y recibiendo consejos equivocados. Es viable que se haya basado en las resoluciones de todo el mundo. Quizás usted ha confiado en sus propios pensamientos negativos manteniéndole enfocado en los inconvenientes en lugar de en Su satisfacción. Sí, tus situaciones existen, como las de Job. Pero, ¡tu Dios es más importante que algún circunstancia! ¿Realmente conoces a Jesucristo, y lo que Él logró en la cruz en el Calvario para ti? Quizás has sido salvado por un largo tiempo y tus situaciones adversas han oscurecido el milagro espectacular de tu salvación. Todavía es Dios. Él no cambia; ni tampoco te está ocultando Su amor. Da igual lo que usted hizo o los inconvenientes a los que se enfrenta, acuéstelo todo a sus pies. Busca Su rostro por día y agradécele por todas sus proyectos increibles. Es bueno recordarse de todas las bendiciones que Él ya les dió. Al llevarlo a cabo, su fe va a ser despertada, su paz va a ser restaurada, y su enfoque va a estar en Su satisfacción en vez del problema! Sea bendecido y sepa que Dios aún está en el trono. “Quédate inmovil, y sé que soy Dios.” (Salmo 46:10) Biografía del autor: Ann Stewart, autora de With Wings As Eagles, apunta a animarte e inspirarte para que te conviertas en la persona que Dios te propuso ser. Le invitamos a suscribirse a su reporte semanal gratis e inspirador, Life Altering Words.

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